Speaker’s Corner
es un artículo del periodista Jon Odriozola comunista vasco abertzale, publicado en GARA el 8 de octubre de 2001.
Jon Odriozola * Periodista
Speaker''s Corner
De repente, un tipo rubio y de ojos azules, que parecía copia del poeta turco Nazim Hikmet, se subió al escabel que él mismo portaba y se puso a perorar en el londinense Speaker-s Corner, junto a Marble Arch. Empezó sin originalidad: «Arrepentíos, pecadores, ladrones, pícaros y capigorrones, el mundo se acaba y tal y tal!». Se congregó un magro y escuálido grupo y uno dijo, indiferente y picado de nietzscheano adiaforismo: «Bah, otro chiflado milenarista. Todo esto me aburre, ¿a usted no, milord?». El milord contestó, álgido, en fastigio posicional: «Oh, no, me divierte».
Gente que venía de Oxfor Street, Hyde Park y Edgware Roak se iba arremolinando para oír al loco orate: «Y yo os digo, hijos de puta, porque eso, y yo el primero, es lo que sóis pues que esta vida es una puta vida y no hay otra por si alguien creía que yo soy un clarividente de la cuadra de Swedenborg que, digo, no hagáis caso de los mayores hijos de la gran puta, o sea, adivinaron, los gobiernos que nos llevan al matadero. ¡Muerte a Behemot! (se puso ácrata). ¡Volved el fusil contra ellos! (glosó a Pete Seeger). Yo os digo, cabrones, que lo sucedido con las Torres Homocigóticas y el Pentágono ni es un armaggedón ni un castigo de Dios (o Alá) ni una cruzada al revés como lo pinta esa falsaria profesional, embaucadora y aspaventosa Oriana Fallacci, harta de grifa y de dólares. Aquí, cuates, hay tomate, más tomate que en Deusto (alguien dijo: ajá, es un vasco terrorista; otro balbució: ejem). ¿Cuándo seguía pontificando nuestro zumbadillo se ha visto que el Imperio más poderoso del mundo ataque, no ya a un enemigo invisible y difuso y, por supuesto, terrorista, sino al país más pobre y atrasado del planeta? ¿Y ello por muy talibán y retrógrado que sea? ¡En la puta vida! ¡Que me muera aquí mismo es un decir si no hay detrás de esto intereses imperialistas yankis y tal y tal (¡joer, el viejo rollo del imperialismo yanki más pasado que el tebeo!, dice, entre el público, ya numeroso, un extrotskista acomodado). Su agresividad intervencionista prosigue Oliveira, que así se llama el «pirao» no tiene excusa pero no necesita de excusas como ocurriera en el golfo de Tonkin o Pearl Harbor o el Maine. Estos van a por lo que los nazis no pudieron encarando Moscú: ¡van a por Rusia! Ahora que está fané y descangallada. Y lo van a hacer, si pueden, por la popa, o sea, por los países que acaban en «tan» (ciertamente genial la tira de Tasio del jueves) y no por donde la Wermacht se dio el ostión. Quedáis avisados, pues (ese «pues» lo delató, efectivamente, como vasco y tal y tal). Por cierto acabó, ¿alguien tiene hora o un cigarrillo?».
Un tipo se puso a su lado, montó un tenderete y se puso a vender estampillas de Ben (y no Bin) Laden cuyo rostro estaba en el centro de una diana. *